{"id":4853,"date":"2026-04-15T13:25:27","date_gmt":"2026-04-15T16:25:27","guid":{"rendered":"https:\/\/colmed1.org.ar\/web\/?p=4853"},"modified":"2026-04-15T13:25:28","modified_gmt":"2026-04-15T16:25:28","slug":"el-tiro-de-gracia-al-sistema-de-medicos-de-cabecera-de-pami","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/colmed1.org.ar\/web\/index.php\/2026\/04\/15\/el-tiro-de-gracia-al-sistema-de-medicos-de-cabecera-de-pami\/","title":{"rendered":"El tiro de gracia al sistema de m\u00e9dicos de cabecera de PAMI"},"content":{"rendered":"\n<p><em>*Por Jorge Mazzone, presidente del Distrito I del Colegio de M\u00e9dicos de la Provincia de Buenos Aires<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"589\" height=\"379\" src=\"https:\/\/colmed1.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/pami-2140002-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4855\" srcset=\"https:\/\/colmed1.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/pami-2140002-1.png 589w, https:\/\/colmed1.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/pami-2140002-1-480x309.png 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 589px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La reciente resoluci\u00f3n del Gobierno Nacional respecto al esquema de pagos para los m\u00e9dicos de cabecera de PAMI no es una simple modificaci\u00f3n administrativa; es, lisa y llanamente, la destrucci\u00f3n de un sistema que sostiene la salud de nuestros jubilados. Bajo la apariencia de un aumento \u2014duplicando el valor de la c\u00e1pita de unos 1.000 a 2.100 pesos &#8211; se esconde un ajuste feroz que condena a los profesionales a percibir, en la pr\u00e1ctica, la mitad de sus ingresos habituales.<\/p>\n\n\n\n<p>Hist\u00f3ricamente, el sistema de PAMI ha transitado diversos modelos. Conocimos la \u00e9poca de las grandes c\u00e1pitas, donde la cantidad de afiliados asignados era tan desmesurada que la atenci\u00f3n se volv\u00eda deficiente, aunque era la \u00fanica forma que ten\u00eda el m\u00e9dico de sostener su infraestructura. Para corregir esto, hace a\u00f1os se implement\u00f3 un sistema mixto: una c\u00e1pita b\u00e1sica para cubrir gastos operativos (secretar\u00eda, alquiler de consultorio) y un pago por prestaci\u00f3n que remuneraba efectivamente el trabajo realizado en cada consulta, ya fuera en consultorio o a domicilio.<\/p>\n\n\n\n<p>Este modelo mixto, aunque perfecto en los papeles, ya ven\u00eda golpeado por d\u00e9bitos arbitrarios de la obra social y honorarios congelados frente a una inflaci\u00f3n galopante. Sin embargo, permit\u00eda que el profesional que m\u00e1s trabajaba, m\u00e1s cobrara.<\/p>\n\n\n\n<p>La nueva resoluci\u00f3n elimina casi por completo el pago por prestaciones. Al quitar la posibilidad de facturar cada consulta realizada, el m\u00e9dico queda atrapado en una cifra fija que no alcanza a compensar la p\u00e9rdida del variable. Para dar un ejemplo: un profesional que antes percib\u00eda 1.800.000 pesos mensuales por su labor combinada, hoy pasar\u00e1 a cobrar apenas 900.000 o un mill\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Este escenario es insostenible. Con estos valores, es imposible mantener un consultorio abierto, pagar sueldos de secretar\u00eda y afrontar los costos fijos. Pero el da\u00f1o no es solo econ\u00f3mico para el m\u00e9dico; el impacto sobre el afiliado es devastador. Al eliminar el pago por prestaci\u00f3n, el sistema vira peligrosamente hacia la subprestaci\u00f3n. Se incentiva un modelo donde el m\u00e9dico cobra lo mismo atienda o no atienda, rompiendo el v\u00ednculo de calidad y esfuerzo que debe primar en la atenci\u00f3n primaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta doloroso observar c\u00f3mo la ret\u00f3rica oficial contra \u00abla casta\u00bb termina materializ\u00e1ndose en un ajuste contra los m\u00e9dicos, los docentes y las universidades. Si bien es cierto que el sistema requer\u00eda correcciones para optimizar recursos, la soluci\u00f3n no puede ser un \u00abtiro de gracia\u00bb a los sectores esenciales de la sociedad argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos ante un error de gesti\u00f3n grave. El Gobierno Nacional est\u00e1 aplicando una pol\u00edtica de achique sobre un \u00e1rea de extrema sensibilidad que viene a sumarse a la suspensi\u00f3n del Programa Remediar con la que se le quit\u00f3 el acceso a medicamentos en el primer nivel de atenci\u00f3n poniendo en juego la salud de la poblaci\u00f3n y de los jubilados en particular. Estos, que son quienes m\u00e1s demandan y necesitan servicios de salud por razones biol\u00f3gicas evidentes, est\u00e1n perdiendo lo poco que ten\u00edan en la antesala del invierno: el acceso tanto a medicamentos como a su m\u00e9dico de confianza.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin profesionales que puedan sostener sus estructuras de atenci\u00f3n, el sistema de m\u00e9dicos de cabecera desaparece. No hay salud p\u00fablica posible si se obliga a quienes deben brindarla a trabajar a p\u00e9rdida. Lamentablemente, si no se da marcha atr\u00e1s con esta medida, seremos testigos del colapso definitivo de la atenci\u00f3n primaria para nuestros mayores y, con \u00e9l, de un nuevo retroceso del sistema de salud ya deteriorado tanto a nivel nacional como provincial.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Dr. Jorge A. Mazzone<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Presidente del Colegio de M\u00e9dicos del Distrito I<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>*Por Jorge Mazzone, presidente del Distrito I del Colegio de M\u00e9dicos de la Provincia de Buenos Aires La reciente resoluci\u00f3n del Gobierno Nacional respecto al esquema de pagos para los m\u00e9dicos de cabecera de PAMI no es una simple modificaci\u00f3n administrativa; es, lisa y llanamente, la destrucci\u00f3n de un sistema que sostiene la salud de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":4855,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[10,12],"tags":[],"class_list":["post-4853","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-principal","category-secunadaria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/colmed1.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4853","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/colmed1.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/colmed1.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/colmed1.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/colmed1.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4853"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/colmed1.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4853\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4856,"href":"https:\/\/colmed1.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4853\/revisions\/4856"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/colmed1.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4855"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/colmed1.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4853"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/colmed1.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4853"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/colmed1.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4853"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}