El Distrito I del Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires manifiesta su preocupación ante la creciente incorporación de herramientas de telemedicina y videoconsulta en distintos ámbitos del sistema sanitario, y considera necesario promover un debate responsable sobre sus alcances, sus límites y las condiciones que deben garantizarse para preservar la seguridad y la calidad de la atención médica.

En los últimos tiempos, distintas instituciones y efectores de salud han avanzado en la implementación de modalidades de atención a distancia. Entre ellas se encuentran iniciativas impulsadas por la obra social provincial IOMA y la incorporación de estaciones de videoconsulta en Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de la Municipalidad de La Plata, que contemplan prestaciones como clínica médica, pediatría y herramientas de triage.

La consulta presencial es irremplazable

En tal sentido, reafirmamos que la consulta presencial constituye el ámbito fundamental para una adecuada evaluación médica. El interrogatorio, el examen físico, la observación directa del paciente y el contacto personal entre médico y paciente son elementos esenciales para arribar a un diagnóstico correcto y establecer el tratamiento correspondiente.

Una videoconsulta puede resultar útil como herramienta orientativa, para determinados controles o para facilitar el acceso a una primera evaluación en situaciones específicas. Sin embargo, la misma no puede equipararse a una consulta médica integral ni utilizarse como sustituto de la relación presencial entre médico y paciente.

Desde el Distrito I del Colegio de Médicos consideramos positivo que se busquen mecanismos para mejorar el acceso de la población al sistema de salud, particularmente en aquellos barrios que presentan mayores dificultades de acceso a los hospitales. Sin embargo, la incorporación de tecnología debe estar al servicio de la atención médica y no reemplazarla.

La utilización de dispositivos electrónicos como mecanismo de atención debe contar con criterios médicos claros que determinen cuándo una situación puede ser abordada mediante una consulta remota y cuándo requiere indefectiblemente la intervención presencial de un profesional.

La salud de la población exige que cualquier innovación dentro del sistema sanitario tenga como prioridad absoluta la seguridad del paciente. Cuando se trata de diagnosticar y tratar una enfermedad, una evaluación incompleta puede tener consecuencias graves.

Por tanto, el Distrito I del Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires sostiene que ninguna estrategia de modernización del sistema de salud puede avanzar en detrimento de la consulta presencial ni de las condiciones necesarias para garantizar un diagnóstico médico adecuado y seguro.